
Creo que el equipo ha demostrado el carácter, el orgullo y, sobre todo, el fútbol que tiene, contra un rival que tiene muchas cosas para poder estar en las partes altas de la tabla. Los cierto, es que hemos hecho un gran partido de equipo, además.
Nos hemos puesto por delante, once para once, nos hemos quedado con diez, nos hemos ido al descanso, hemos corregido, hemos quitado al «killer», al capitán y el equipo ha leído muy bien el partido.
Ya antes del uno a uno podíamos habernos puesto por delante, en una ocasión muy clara de Caparrós.
Hemos tenido el uno a uno, hemos sabido sufrir y les hemos hecho dos goles.
Al final esto es el fútbol. Jugar once contra diez o diez contra once no significa nada si delante hay un equipo como el nuestro hoy, que con hambre, con trabajo, con ambición y con ser un equipo en mayúsculas. Lo cierto, es que es una victoria de mérito, sobre todo, de equipo.